El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar rechazó las acusaciones de que la discusión de la Ley de Aguas Nacionales se haya realizado sin diálogo con los sectores afectados. Afirmó que la Cámara de Diputados ha mantenido un proceso “abierto, plural y transparente” con productores agrícolas de todo el país, en medio de las recientes tensiones generadas por los bloqueos y movilizaciones en diversas entidades.
De acuerdo con el legislador, durante las últimas semanas se han llevado a cabo múltiples reuniones con representantes del campo, organizaciones de riego y autoridades locales para revisar a detalle las iniciativas relacionadas con el uso y distribución del recurso hídrico. Sostuvo que en estos encuentros se han escuchado preocupaciones, revisado artículos específicos y construido propuestas orientadas a garantizar seguridad jurídica y acceso al agua para las actividades productivas.
Ramírez Cuéllar enfatizó que ninguna reforma será aprobada mientras existan dudas o desacuerdos entre los sectores involucrados. Subrayó que el objetivo central de la legislación es proteger el derecho humano al agua, fortalecer la producción de alimentos y evitar prácticas que favorezcan el uso indiscriminado del recurso. También reiteró que el diálogo continuará abierto con los productores que mantienen inconformidades, especialmente en estados como Chihuahua y Sonora, donde el debate ha derivado en protestas y cierres carreteros.
El diputado insistió en que la nueva Ley de Aguas Nacionales no pretende perjudicar a los agricultores y aseguró que todos los ajustes serán explicados públicamente antes de someter la propuesta a votación en el pleno.


