La presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura firme frente a los recientes controles de tráfico y persecuciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. La mandataria enfatizó que la migración no debe ser tratada como un delito y condenó los operativos que han derivado en tragedias para la comunidad migrante.
Los puntos centrales de su postura:
No a la criminalización: Sheinbaum aclaró que, si bien quienes cometen delitos deben enfrentar la justicia, cruzar la frontera por razones laborales no convierte a las personas en criminales.
Procesos con dignidad: Exigió que cualquier proceso de deportación se realice bajo el marco del respeto irrestricto a los derechos humanos, especialmente para aquellos connacionales que llevan décadas trabajando y aportando a la economía estadounidense.
Caso bajo la lupa: El pronunciamiento surge tras la muerte de un mexicano el pasado 14 de julio, quien fue atropellado al intentar huir de un operativo de ICE.
Acción diplomática: El gobierno mexicano, a través de su red consular, ya está en contacto con la familia de la víctima y ha iniciado gestiones diplomáticas y denuncias directas por este hecho.


